Azamat Bekoev rompió su silencio una semana después de perder contra Treshawn Gore, reconociendo que se había alejado de su estilo de lucha natural en combates recientes. Admitió haber perdido su instinto y haber adoptado el enfoque táctico equivocado a pesar de entrenar duro. Bekoev reveló que está lidiando con múltiples lesiones que requieren cirugía en su mano y nariz, además de una pierna rota. Agradeció a sus patrocinadores y partidarios, particularmente a su pueblo nativo, por su lealtad inquebrantable. El peleador descartó a los críticos, afirmando que ganó su posición en UFC a través de años de victorias, y prometió volver al estilo de lucha que le brindó éxito.



