Joe Pyfer reveló que estuvo cerca de quitarse la vida semanas antes de competir en UFC Seattle. En una declaración emocional post-pelea, Pyfer atribuyó a Dios su recuperación y ser la única razón por la que llegó al evento. Expresó gratitud por su prometida Ashlyn esperándolo en casa. Pyfer afirmó que sin intervención divina, creía que estaría muerto en una cuneta. El luchador enfatizó que toda la gloria por su victoria pertenece a Dios, revelando la grave crisis de salud mental que superó antes de entrar en el octágono.





