Jiri Prochazka declaró después de su pérdida por nocaut que sintió compasión por Carlos Ulberg cuando vio que su oponente se lesionaba la rodilla durante su pelea. El peleador checo reconoció que esta respuesta emocional le costó la victoria. Prochazka describió la experiencia como una valiosa lección de vida. El post no proporciona amplios detalles sobre qué ajustes tácticos o mentales específicos cree que debería haber hecho.




