Josh Hawkit aseguró una victoria sobre Curtis Blaydes, pero su desempeño reveló vulnerabilidades defensivas significativas mientras absorbía numerosos golpes. Aunque Hawkit demostró mayor poder de golpe y trabajo efectivo de codos en la tercera ronda, junto con una buena defensa de derribos, los analistas advierten que su estilo de pelea agresivo podría llevar a pérdidas por nocaut contra striking de élite como Pereira o Pavlovich. Sus entrenadores Jackson y Winkeljohn han desarrollado su versatilidad de golpes, pero su enfoque imprudente —que funcionó bien ante Trump y Dana White— podría resultar costoso contra competencia de élite. Se menciona un posible enfrentamiento con Derrick Lewis, aunque existen preocupaciones de que Lewis pueda priorizar un pago sobre la victoria.











