Un analista evaluó el desempeño de Josh Hoquit en UFC 327, señalando que aunque puede pelear de manera más técnica para evitar absorber tantos golpes, su imagen creada requiere que mantenga un estilo agresivo y que agrade al público. La victoria sobre Blaydes se logró a través de este enfoque, pero el analista advirtió que tales ataques temerarios contra Pereira o Pavlovich llevarían a derrotas por nocaut. A pesar del volumen de golpes absorbidos, Hoquit mostró potencia mejorada que duró hasta el tercer asalto sin que sus manos se convirtieran en almohadas, atribuido a trabajar con Winkeljohn. Su uso de codos en el tercer asalto demostró variedad de golpes, y defendió fácilmente todos los intentos de derribo de Blaydes, indicando lucha defensiva de alto nivel. La pieza señaló cómo el comportamiento desviado de Hoquit se alinea perfectamente con la marca de Trump y Dana White, especialmente los dedos medios en la jaula y sangre con Trump en la primera fila. Respecto a la pelea de Lewis en la Casa Blanca, el analista no descartaría a Lewis pero sospechaba que podría priorizar el dinero y evitar daño sobre ganar.
sábado, 11 de abril de 2026









