Mark Vologdin discutió sus emociones y decisiones tácticas durante su pelea de debut en UFC. Cuando se le preguntó sobre mantener sus manos muy bajas en la tercera ronda y absorber muchos golpes a pesar de las advertencias de su esquina, Vologdin explicó que estaba peleando por instinto. Admitió pensar que su oponente no lo noqueearía ni siquiera con las manos bajadas, reconociendo que esto fue tonto. Vologdin defendió su enfoque declarando que eligió este camino él mismo y no le importan las críticas con respecto a la técnica o los riesgos para la salud. Enfatizó que independientemente de las opiniones sobre el nivel del oponente o el desempeño técnico, disfrutó completamente la experiencia.


