Múltiples compañeros de entrenamiento se han pronunciado sobre la defensa de lucha de Sean Strickland antes de su combate de UFC 328 contra Khamzat Chimaev. Luke Rockhold afirmó que Strickland es extremadamente difícil de derribar a pesar de no ser un luchador de alto nivel, llamándolo la prueba más difícil para Chimaev. Jorge Masvidal hizo eco de esta evaluación, señalando que Strickland entrena con pesos pesados y es increíblemente difícil de controlar en el suelo. El compañero de entrenamiento Sharaf Davlatmurodov dijo que Strickland trabaja constantemente con luchadores de universidad y es hábil en ponerse de pie nuevamente y romper agarres, prediciendo que Chimaev solo podría mantenerlo durante aproximadamente 1.5 rondas. El análisis sugiere que la capacidad de Strickland para crear marcos y ejecutar escapes basados en lucha será crucial, aunque los observadores notan que sus desempeños anteriores contra Dricus Du Plessis y Kamaru Usman muestran vulnerabilidades contra luchadores de élite.
sábado, 9 de mayo de 2026








