Una extensa columna de opinión reflexiona sobre la victoria de Sean Strickland sobre Khamzat Chimaev en UFC 328, llamándola la sorpresa del año por segunda vez en la carrera de Strickland (después de su victoria sobre Israel Adesanya). El autor expresa satisfacción de que Strickland, quien había sido descartado y utilizado como una pelea de "entrenamiento", desafiara las expectativas. El análisis señala que Chimaev peleó duro y mostró ninguna debilidad en espíritu, y que Strickland utilizó efectivamente su conjunto de habilidades estándar. El autor puntuó la pelea 3-2 para Strickland por rondas y quedó sorprendido por la decisión dividida. Mirando hacia adelante, el análisis sugiere que Chimaev se moverá a peso semipesado posiblemente para enfrentar a Paulo Costa, mientras que Strickland puede defender contra Nassourdine Imavov. El autor cuestiona por qué los peleadores hicieron las paces antes de la pelea después de meses de rivalidad acalorada.
sábado, 9 de mayo de 2026







