Resumen rápido
Sean Strickland afirmó que su conflicto con Khamzat Chimaev fue genuino, pero el odio quedó en el pasado. Strickland reconoció que acaban de acortarse mutuamente las vidas en el octágono. Expresó que le desea lo mejor a Chimaev y espera que domine la división hasta 93 kilogramos (peso semipesado). Los comentarios sugieren una resolución respetuosa de su animosidad previa al combate. Las observaciones de Strickland indican que la rivalidad fue auténtica pero ahora ha sido resuelta a través de la competencia.
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