Nassourdine Imavov respondió firmemente a los comentarios previos a la pelea de Sean Strickland, afirmando que los insultos sobre religión, familia y nación no son tácticas de marketing sino afrentas personales que serán respondidas. Imavov declaró que Strickland pagará por cada insulto y prometió que no habrá un final feliz para el peleador estadounidense. Cuando un suscriptor le pidió que no abrazara a Strickland después de la pelea, Imavov enfáticamente respondió que nunca lo haría, declarando que preferiría morir. El intercambio acalorado sugiere una rivalidad intensamente personal en construcción entre los dos contendientes de peso medio.






