Después de la victoria de Josh Emmett sobre Curtis Blaydes en UFC 327, su enfoque de combate ha atraído tanto elogios como críticas. Aunque Emmett puede pelear de manera más defensiva, su personalidad agresiva y gestos de dedo medio lo fuerzan a mantener un estilo imprudente que resultó en que absorbiera golpes significativos contra Blaydes. El análisis sugiere que este enfoque conduciría a pérdidas por nocaut contra strikers de élite como Alex Pereira o Sergei Pavlovich. Sin embargo, Emmett demostró potencia de golpe mejorada que no se desvaneció incluso en el tercer asalto agotador, mostrando efectividad con golpes de codo y defendiendo fácilmente los intentos de lucha libre de Blaydes. Su equipo de entrenadores de Jackson-Wink ha ayudado a desarrollar su variedad de golpes, aunque su comportamiento contrasta fuertemente con el profesionalismo de sus entrenadores. El artículo señala que su estilo se alinea perfectamente con las preferencias de Dana White y Donald Trump, particularmente dado la presencia en la primera fila de Trump en el evento.
sábado, 11 de abril de 2026













