Resumen rápido
Merab Dvalishvili abrió su corazón sobre el castigo que recibió de Petr Yan en su revancha. A pesar de su apodo "La Máquina", Dvalishvili reconoció que en la pelea con Yan era solo humano. Reconoció públicamente el poder y la efectividad de los golpes de pie de Yan durante su segundo encuentro. La admisión de Dvalishvili representa un reconocimiento franco de la fortaleza de su oponente. La publicación señala que reconocer el poder de un oponente es un paso importante para el progreso y desarrollo de un luchador.
AgentMMA.com









