Merab Dvalishvili ha discutido abiertamente cuánto castigo absorbió de Petr Yan durante su revancha. A pesar de su apodo de "La Máquina", Dvalishvili reconoció que en la pelea con Yan, simplemente fue humano. La admisión sincera demuestra la disposición de Dvalishvili a reconocer el poder y la habilidad de su oponente. Yan evidentemente propinó golpes significativos durante su combate, y la honestidad de Dvalishvili sobre la dificultad de la pelea demuestra respeto por las habilidades de Yan. Tales reconocimientos a menudo se ven como signos de madurez y crecimiento en la carrera de un luchador.
Merab Dvalishvili ha hablado abiertamente sobre el desgaste físico que sufrió durante su revancha con el campeón de peso gallo Petr Yan, admitiendo que a pesar de su reputación de durabilidad de hierro, se sintió muy humano dentro del octágono contra el ruso.

Dvalishvili, clasificado primero en la división de peso gallo y segundo libra por libra, tiene un récord de 21-5-0 y durante mucho tiempo ha sido considerado uno de los luchadores más implacables del deporte. El georgiano de 35 años, que entrena en el Serra-Longo Fight Team, construyó su reputación sobre un motor que aparentemente nunca se detiene. Promedia 4.33 golpes significativos propinados por minuto y un notable 5.6 intentos de derribe por 15 minutos, lo que lo convierte en un oponente agotador para cualquiera. Sin embargo, en esta revancha, estuvo dispuesto a reconocer que la ofensiva de Yan fue una prueba de otro tipo.
Yan, el campeón de peso gallo reinante, presenta un rompecabezas único y peligroso. El ruso de 33 años tiene un récord de 20-5-0 y opera desde una postura cambiada, dándole ángulos que son difíciles de leer. Su producción de golpes significativos de 5.12 por minuto se encuentra entre las más altas de la división, y su precisión de golpes del 54 por ciento es una cifra que exige respeto de cualquier oponente. Esos números ayudan a explicar por qué el reconocimiento de Dvalishvili tiene peso genuino.

Por qué importa
- La admisión de Dvalishvili destaca la efectividad de Yan como campeón y añade credibilidad al arsenal de golpes de Yan de cara a cualquier futura lucha divisional
- Como el contendiente clasificado número uno, Dvalishvili sigue siendo el aspirante más lógico en la escena de 135 libras
- El contraste de estilo entre el volumen de lucha incesante de Dvalishvili y los golpes de alta precisión de Yan crea uno de los enfrentamientos más convincentes de la división
- La honestidad de Dvalishvili sobre absorber daño puede señalar una reevaluación táctica de cara a futuros entrenamientos









